Comprendo

¡Alabado sea Dios en su templo! ¡Alabado sea en la majestad del firmamento!… ¡Alabado sea el Señor al son de trompetas! ¡Alabado sea el Señor con salterio y arpa! ¡Alabado sea al ritmo del pandero! ¡Alabado sea con flautas e instrumentos de cuerda! ¡Alabado sea con campanillas sonoras! ¡Alabado sea con campanillas jubilosas! ¡Que todo lo que respira alabe al Señor! ¡Aleluya! Salmo 150:1,3-6

He asistido a muchas recepciones de bodas y he escuchado toda clase de bandas. Desde las más populares hasta las más sofisticadas; bandas de rock, bandas de polca, grandes bandas como en los viejos tiempos, mini-orquestas, e incluso una banda escocesa con gaitas.

Algunas fueron realmente buenas; otras, casi una tortura. Sin embargo, por más malas que fueran, no las trataría como recientemente fue tratada una en una boda en Afganistán.

Con el transcurrir de los años, el Talibán ha demostrado no sentirse cómodo con los oficiales del gobierno, la policía, las tropas extranjeras y las escuelas para niñas. Y luego también agregaron a su lista a las bandas que tocan en las bodas.

Esta vez no mataron a los miembros de la banda, pero sí destruyeron sus instrumentos musicales, golpearon a cinco músicos, los ataron a árboles, les afeitaron la cabeza y les hicieron prometer públicamente nunca más cantar o tocar música en ninguna boda.

Esto no se debió a la mala aptitud de los músicos, sino que el Talibán cree que la música no es islámica.

Qué contraste con las palabras de ánimo del Salmista. En lugar de censurar la música, el Dios Trino la recibe alegremente.

¡Alabado sea el Señor con trompetas! ¡Alabado sea el Señor con arpa, pandero, flautas, con campanillas sonoras y jubilosas!

Y para dejar por seguro que todos están incluidos, el Salmo como que dice: ‘Si puedes respirar, más te vale alabar al Señor’.

Lo que diferencia a los cristianos de los seguidores de otras religiones, es la convicción de que no hay necesidad de hacer buenas obras para ser salvos. Nosotros, que hemos sido redimidos gracias a la obra del Salvador; que hemos sido aceptados en la familia de fe; que hemos sido salvados del infierno y llevados al cielo, tenemos una muy buena razón para alabar al Señor.

ORACIÓN: Amado Padre celestial, gracias por enviar a tu Hijo en mi lugar para salvarme, y gracias también por la obra del Espíritu Santo, quien me ha dado la fe y me mantiene firme en ella. Ayúdame a que siempre te esté agradecido por tu continua misericordia. En nombre de Jesús. Amén.

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flores rosadas

Depende de ustedes

“No paguemos a nadie mal por mal. Procuremos hacer lo bueno a los ojos de todo el mundo. Si es posible, y en cuanto dependa de nosotros, vivamos en paz con todos.” Romanos 12:17-18 

Hay una razón por la cual voy a hablar acerca de la convocatoria islámica que se realizó en el Capitolio en la ciudad de Washington, D.C. Si bien los promotores del evento esperaban reunir unas 50.000 personas, solamente se juntaron entre tres y cinco mil.

Estoy de acuerdo con esa convocatoria debido a que en los Estados Unidos toda religión tiene derecho a reunirse en forma pacífica cuándo y dónde desee. Y no es debido a que en esta convocatoria no haya terminado en violencia, o por lo que se haya dicho en la misma, porque en realidad no hubo violencia, y hubo muy buenos discursos.

Pero hubo algo que no fue dicho: nadie condenó la violencia que a nivel mundial está ejerciendo el islamismo radical. Es cierto que la mayoría de los seguidores del profeta son personas buenas y pacíficas. Pero también es cierto que, mientras que la mayoría de los islamitas se mantiene en silencio, los radicales siguen dictando y determinando el futuro, como lo han hecho hasta ahora.

Los cristianos tenemos la responsabilidad de decir lo que es correcto y lo que está bien. Esa es la sabiduría del Señor que San Pablo estaba pasándole a la iglesia en Roma, y también a nosotros.

En tanto dependa de nosotros, que hemos sido redimidos por el sufrimiento y sacrificio del Cordero, debemos hacer lo que es bueno a la vista de todos.

En tanto dependa de nosotros, los representantes del Salvador deben vivir en paz con todos.

Después de todo, la cruz y la tumba vacía ya son motivos suficientes para ofender al mundo. No es necesario que agreguemos nada más para que el mundo nos odie.

ORACIÓN: Querido Señor, te pido que si ofendo a alguien, mi ofensa sea un testimonio del sacrificio que el Salvador ha hecho por mí. Que los demás puedan ver en mí el maravilloso amor que tú has mostrado en la resurrección de tu Hijo Jesucristo. En su nombre. Amén.

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Cuando Dios parece estar lejos

“Yo esperaré al Señor, que escondió su rostro de la casa de Jacob. En él confiaré.” Isaías 8:17 

Cada vez que esperamos, ponemos a prueba nuestros nervios y actitudes. Lamentablemente, la paciencia no es una de las cualidades más comunes en la mayoría de las personas. Como resultado de esto, nos cuesta aceptar el tener que esperar por más tiempo de lo que teníamos pensado.

Por otro lado, cuando las cosas se dan como teníamos planeado y suceden en la forma en que se suponen que deben suceder, nos sentimos bien. Después de todo, nos decimos, no estamos pidiendo tanto -sólo que las cosas salgan como queremos y de acuerdo a nuestros planes.

¿Qué hacemos, entonces, cuando nada nos sale como esperábamos? Como cristianos –imitadores de Cristo–se espera que enfrentemos esas situaciones con paciencia y confianza. Esa fue la actitud que Cristo tuvo cuando cargó con el peso de nuestros pecados en la cruz del Calvario: se entregó totalmente a la voluntad de Dios, y puso su esperanza en él.

Nuestra paciencia y confianza en los propósitos de Dios se muestra mejor cuando seguimos el humilde ejemplo de Jesús. Cuando las cosas no están claras, cuando la vida está llena de dificultades y problemas, es cuando más debemos aferrarnos a la esperanza que tenemos. Cuando Dios parece estar lejos, recordemos que no lo está. Aún cuando nosotros nos alejemos de Él, Él nunca se aleja de nosotros.

Que el buen Señor, a través de su Espíritu Santo, nos dé fuerza y poder para amarlo y permanecer a su lado aún en los tiempos más difíciles de nuestra vida.

ORACIÓN: Querido Señor Dios, te damos gracias por el regalo de tu hijo Jesucristo. Ayúdanos a crecer en esperanza y amor, y a estar siempre cerca de ti. En el nombre de Jesús. Amén.

Biografía del autor: Esta devoción fue escrita por un voluntario de la oficina de Cristo Para Todas Las Naciones en África. Si desea más información sobre los Centros Ministeriales, diríjase a Por el mundo en el menú, y seleccione el país que le interesa.

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Helicóptero

No, gracias

“Estas palabras que hoy te mando cumplir estarán en tu corazón, y se las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando estés en tu casa, y cuando vayas por el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes.” Deuteronomio 6:6-7

El Distrito Escolar Independiente de Frisco, en Texas, permitió a los Gedeones que regalaran Biblias en las 13 escuelas intermedias y secundarias de ese distrito.

En las mismas mesas utilizadas para compartir periódicos, folletos de campamentos, folletos anunciando clases privadas, información de reclutamiento militar y de universidades, a los Gedeones les fue dado un día para repartir sus Biblias.

¿Cuál fue la reacción?

Algunos padres se pusieron furiosos. Una madre dijo que se quedó “estupefacta”. Un padre comentó: “La escuela es un lugar de aprendizaje, no un lugar de adoración”. Otro padre expresó su opinión de esta manera: “Yo simplemente no quiero que se le imponga ninguna religión a mi hijo. Por eso es que va a una escuela pública”.

Déjeme explicar algo: nadie obliga a los niños a buscar una Biblia. Las Biblias fueron puestas ahí para que cualquiera las tomara SI ASÍ LO DESEABA. Así de simple y claro. Si usted quiere una Biblia… aquí está. Si no la quiere, está bien.

Yo no sé cómo son las cosas en Frisco, TX, pero mis padres me enseñaron que cuando alguien me ofrece algo y yo no lo quiero, todo lo que debo hacer es decir “no, gracias”. No es ninguna ciencia; si usted no quiere algo, cortésmente lo rechaza. Esto se aplica tanto a las Biblias como a una planta de lechuga.

Pero en un mundo de una moral tecnológica, donde es fácil para el progresismo ideológico hacer la verdad a un lado en nombre del derecho ajeno, cuando esto sucede los padres terminan permitiendo a sus niños leer o ver o creer algo, siempre y cuando ese “algo” no venga de la Biblia.

Las palabras del libro de Deuteronomio han sido pervertidas para que se lean así: “No te grabes en el corazón estas palabras que hoy te mando. No se las inculques a tus hijos ni les hables de ellas cuando estés en tu casa ni cuando vayas por el camino, ni cuando te acuestes ni cuando te levantes.”

Y los niños y sus familias pagarán el precio de este error. Vamos a orar por ellos.

ORACIÓN: Amado Dios, vivimos en un mundo que cree no necesitarte a Ti ni a tu Hijo. Mientras todavía hay tiempo, te rogamos que ellos sean despertados a la salvación que tu Hijo ha ganado para todos nosotros. Esto oramos en el nombre de Jesús. Amén.

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Flores

Mejor de lo esperado

“Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: ‘Hallarán al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.'” Lucas 2:11-12

James Marshall estaba construyendo un aserradero en California, cuando descubrió oro.

De acuerdo a una cadena de noticias, en un mercado de pulgas una persona (que quiere permanecer anónima) compró un cuadro de una flor. Aparentemente, los diez dólares que gastó resultaron ser una muy buena inversión.

¿Cuán buena? Al parecer, al igual que James Marshall, esta persona “encontró oro”.

Resulta ser que, cuando sacó la foto del marco, encontró un manuscrito de la canción patriótica “América”. Dicha canción, escrita en 1831 por Samuel Francis Smith, fue designada para ayudar a las escuelas a inspirar e instruir a los niños. Cantada con la melodía familiar de “Dios Salve a la Reina” (del Reino Unido), fue ejecutada por primera vez el 4 de julio de ese mismo año en la Primer Iglesia Bautista en Newton, Massachussets.

Y ahora ese manuscrito ha salido a la luz. ¿Será que es una falsificación? Varios expertos dicen que no. Si están en lo cierto, ese trozo de papel, hasta ahora desconocido, podría valer decenas de miles de dólares.

Me hubiera gustado que esta historia hubiera sucedido en la época de navidad, ya que hay muchos paralelos entre ella y la visita de los pastores al Salvador.

En primer lugar, algo que ha sido pasado por alto puede ser de mucho valor. Por ejemplo, la llegada del Salvador al mundo fue prácticamente inadvertida, y su tan esperada venida pasó casi desapercibida. Pero lo que Jesús logró con su vida, sufrimiento, muerte y resurrección, hace que para las almas pecadoras, sea más precioso que el oro.

Eso es lo que Pablo estaba tratando de comunicar cuando escribió: “En él (Jesuristo)tenemos la redención por medio de su sangre, el perdón de los pecados según las riquezas de su gracia…” (Efesios 1:7-8a).

Las riquezas de su gracia. Por gracia somos salvos. Por gracia somos adoptados en la familia de la fe de Dios. Por gracia recibimos vida eterna. Todo por gracia.

Gracia que es mejor que el oro o cualquier manuscrito antiguo.

ORACIÓN: Querido Padre celestial, gracias por los dones que nos das y que muchas veces no vemos o no reconocemos. Perdónanos por nuestra falta de visión, y ayúdanos a comprender cada vez más quién es Jesús y lo que él ha hecho por nosotros. En su nombre. Amén.

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Flor Morada

La victoria de Jesús

“¡Pero gracias sean dadas a Dios, de que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo! Así que, amados hermanos míos, manténganse firmes y constantes, y siempre creciendo en la obra del Señor, seguros de que el trabajo de ustedes en el Señor no carece de sentido.” 1 Corintios 15:57-58

Hace unos años había una canción que mencionaba algunas cosas que uno no debía hacer, como por ejemplo salivar contra el viento, o desenmascarar al Llanero Solitario, etc.

También hace unos años, una agencia de noticias publicó una historia que hablaba de otra cosa que una persona inteligente debería evitar hacer: tratar de robar la casa del entonces jugador de los Green Bay Packers (equipo de fútbol americano), Noah Herron.

Porque eso fue lo que dos hombres hicieron. Al escuchar el ruido de vidrios rotos en la planta baja de su casa, Herron enseguida llamó a la policía. Y cuando uno de los ladrones entró en su dormitorio, lo golpeó con uno de los postes que había desatornillado de su cama. Ese ladrón terminó en el hospital y el otro en la policía.

¿Qué tiene que ver esa historia con nosotros? A mí me parece que es una buena historia para que los cristianos recordemos, porque para los que nos ven de afuera, los cristianos somos como la casa de Herron–fáciles de burlar y de ser abusados.

Pero lo que el mundo incrédulo no sabe, es que los cristianos nunca estamos solos, sino que el salvador Jesucristo vive siempre en nuestros corazones. Y porque él vive en nuestros corazones, si el pecado, el diablo o la muerte quieren robarnos, primero tienen que pasar por él.

Nuestro Salvador ha demostrado con su vida, sufrimiento, muerte y resurrección, que de ninguna manera va a dejar que un ladrón nos aparte de Él. Es debido a esto, que San Pablo pudo escribir un mensaje de consuelo y aliento a la iglesia de Corinto, mensaje que es válido también hoy para usted y para mí: “¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!”

ORACIÓN: Señor Jesús, gracias a tu sacrificio en la cruz estoy a salvo de quienes quieren imponerse en mi vida para tratar de robar mi alma. Ayúdame para que, por la victoria que tú me das, pueda vivir en agradecimiento a ti y testimonio a quienes me rodean. En tu nombre. Amén.

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burbuja y árbol

Mucho mejor

“Es mejor confiar en el Señor que confiar en simples mortales. Es mejor confiar en el Señor que confiar en gente poderosa.” Salmo 118:8-9

La cinta gris impermeable es un producto confiable.

No sé si es el material que mantiene junto al mundo civilizado, pero he visto cómo ha sido usada para arreglar el dobladillo de un vestido en medio de una fiesta, para sostener la tapa de un libro y para cuantas cosas más a uno se le ocurran, ya que es muy versátil.

Pero por otro lado, por más confiable que sea, nunca se me ocurriría pensar que una cinta me podría mantener a salvo de las enfermedades más infecciosas que existen en el mundo, como el ébola, la viruela, y la fiebre Q.

¿Fiebre Q? Suena como si fuera una película de James Bond, pero no lo es. La fiebre Q causa complicaciones cardíacas fatales. Es tan peligrosa, que ha sido estudiada como un agente potencial de bioterrorismo.

Hasta aquí llegan mis conocimientos acerca de la fiebre Q… suficientes para saber que no quiero contagiarme.

A esta altura se estará preguntando qué tiene que ver la cinta gris con la fiebre Q, ¿no es cierto? Aquí va la respuesta. En el laboratorio para enfermedades contagiosas de $214 millones de dólares que el gobierno de los Estados Unidos tiene en la ciudad de Atlanta, los científicos están experimentando con bacterias peligrosas, como la de la fiebre Q, en una habitación ¡cuya puerta está sellada con esta cinta gris impermeable!

La cinta fue puesta hace mucho tiempo, cuando se rompió el sistema de VENTILACIÓN. No sé cuántos de ustedes ven lo mismo que yo veo, pero ¿no les parece que algo no está bien cuando la seguridad de la población depende de una cinta?

¿A qué viene todo esto? A que en las palabras del salmo elegido para la devoción de hoy se nos dice, como contraste, dónde podemos encontrar la seguridad verdadera: “Es mejor confiar en el Señor que confiar en simples mortales. Es mejor confiar en el Señor que confiar en gente poderosa”.

La realidad es que las personas, las organizaciones, los gobiernos, los negocios, todos pueden fallarnos. Pero el Señor no.

Desde el día de la creación, durante la caída de la humanidad en pecado y el rechazo de sus leyes, más allá de la muerte y resurrección del Salvador, Dios ha demostrado ser fiel y confiable. Prometió enviar un Salvador, y así lo hizo. Dice que la sangre del Salvador nos limpia de todo pecado, y así es. Y ahora nos promete estar con nosotros dondequiera que vayamos y cualquier sea la situación en la que nos encontremos.

Si la cinta que cubre la puerta del laboratorio fallara y una enfermedad infecciosa invadiera el mundo, el Señor estaría con nosotros dándonos fuerzas, ayudándonos, apoyándonos y garantizándonos la vida eterna junto a Él.

Confiemos en Él con todo nuestro ser, pues Él nunca nos va a defraudar.

ORACIÓN: Querido Señor, te doy gracias porque en medio de un mundo en que sufro tantas desilusiones, sé que siempre puedo confiar en ti. Ayúdame a escucharte, a seguirte y a recordar siempre que tú eres fiel, sin temer lo que el futuro pueda traer. En el nombre de Jesús. Amén.

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Playa

Escuchando a Dios

¿Por qué no entienden mi lenguaje? Pues porque no pueden escuchar mi palabra. Juan 8:43 

No son muchas las personas que ponen en práctica el mensaje que el Señor Jesucristo nos enseñó.

Muchos de nosotros desde niños hemos aprendido acerca de las buenas noticias de Jesucristo, de cómo murió en la cruz y luego resucitó para perdonar nuestros pecados. Esas buenas noticias fueron escritas por los discípulos y apóstoles, predichas por los profetas del Antiguo Testamento, e impresas en nuestro corazón por el Espíritu Santo.

Sin embargo, Jesús sabía muy bien cuánto nos costaría recibir su Palabra. Ya por naturaleza no entendemos la forma en que él habla, pero a través del Espíritu Santo podemos conocerlo y confiar en él para nuestra salvación. Y, por supuesto, es la Palabra de Dios la que lleva al perdón y a la vida eterna a todos los que creen.

Por eso es esencial para nuestro crecimiento espiritual que leamos y estudiemos su Palabra. Y es mejor aún si lo podemos hacer junto con otra persona, así podemos compartir inquietudes y necesidades. Cuanto más conocemos y comprendemos la Palabra de Dios, más fácil se nos hace reconocer la voz de Jesús y responderle. Jesús dijo: “Las que son mis ovejas, oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen.” (Juan 10:27).

ORACIÓN: Querido Dios, gracias por bendecirnos y permitirnos escuchar tu mensaje de amor a través de tu Hijo Jesucristo. Amén.

Biografía del autor: Esta devoción fue escrita por un voluntario de la oficina de Cristo Para Todas Las Naciones en Nicaragua. Si desea más información sobre los Centros Ministeriales, diríjase a Por el mundo en el menú, y seleccione el país que le interesa.

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Corriendo

Conmigo para siempre

Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre. Salmo 73:26 (LBLA) 

En el mundo de los deportes de la escuela secundaria Rochelle en Texas, la alumna Bonnie Richardson se consagró como la atleta más destacada. Salió primera en salto alto, segunda en salto largo y tercera en lanzamiento de disco. Y luego salió primera en la carrera de 200 metros y segunda en la de 100 metros.

Esta alumna, por sí sola, logró acumular 42 puntos, ganando el título de Campeón del Estado.

Ahora, más allá de todos los laureles y trofeos que acumulemos en esta vida, las palabras del salmista siguen siendo ciertas: la carne y el corazón eventualmente van a desfallecer. Los grandes atletas del pasado hoy están confinados a los libros de historia y a los recuerdos en la memoria de sus admiradores.

Veamos lo que sigue diciendo el salmista: “Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre”.

Lo más probable es que a cada uno de nosotros nos llegará el momento en que el cuerpo se rehusará a obedecer las órdenes del cerebro y las cosas no funcionarán como antes.

Cuando eso nos suceda, nuestro futuro nos podrá parecer sombrío y desalentador. Pero para quienes tenemos a Jesucristo como el Salvador de nuestras vidas, las cosas van a ser distintas. Porque gracias a él, sabemos que no estamos solos para enfrentar ese futuro. Nuestro Padre celestial, quien envió a su Hijo a salvarnos del castigo del pecado y de los estragos de la desobediencia, siempre está y va a estar con nosotros ayudándonos, protegiéndonos, guiándonos, y consolándonos. En él podemos confiar. Él nunca nos dejará ni nos abandonará.

ORACIÓN: Señor Jesús, te damos gracias por la fuerza de la juventud. Pero también te damos gracias porque por más dolores y problemas que suframos y por más viejos que nos volvamos, tu amor y cuidado son siempre constantes en nuestra vida. En tu nombre. Amén.

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Montaña

Ojos y corazón abiertos

No se ofuscarán los ojos de los que ven; los oídos de los que oyen escucharán con atención. Isaías 32:3 

¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunas personas tienen éxito y otras fracasan?

Quizás sea porque quienes tienen éxito ven cosas que los demás no ven.

Un naturalista hizo un experimento en la Provincia del Labrador, Canadá, y notó que, cuando la carne se congelaba a 40 grados bajo cero, tenía mejor gusto que cuando se congelaba lentamente. Cuando regresó a su casa, experimentó de congelar rápidamente distintos tipos de alimentos. Eventualmente comenzó a hacer de esto un negocio.

Su nombre era Clarence Birdseye (marca de productos congelados muy conocida en este país). En 1929 vendió su negocio por 22 millones de dólares.

Me pregunto cuántas oportunidades he perdido por no tener los ojos abiertos. ¿Será que podría haber sido rico y famoso? Probablemente no. El Señor sabe que no estoy hecho para ese tipo de cosas, y, además, casi siempre estoy contento con lo que él me da.

Sin embargo, el Espíritu Santo me ha abierto los ojos para que vea algo… a la única persona que necesito ver: Jesús. Jesús vale mucho más de lo que valía la compañía Birdseye en 1929. El sufrimiento, sacrificio y resurrección de Jesús me da una riqueza que no puede ser comprada ni vendida, una riqueza que nunca se va a echar a perder.

Es mi oración que usted también tenga esa riqueza. Si es así, le pido que ore por alguien que todavía no tiene a Jesús como el Señor de su vida. Mantenga sus ojos y su corazón abiertos para dar testimonio a quienes están a su alrededor.

Después de todo, el Señor quiere que todo vean a Jesús.

ORACIÓN: Querido Señor, mantén mis ojos abiertos para que pueda ver el amor que muestras en Jesús. Ayúdame a ser un testigo que refleje ese amor a quienes me rodean. Recuérdame que la salvación a través de la fe en Cristo es un regalo que nunca se va a echar a perder y que nadie me podrá robar. En el nombre del Salvador. Amén.

De una devoción escrita originalmente para “By the Way”

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