web-devocional-de-hoy-cristo-para-todas-las-naciones-31072018

Excepcional

El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Juan 10:10

 

George Horn, de 48 años de edad, es un hombre excepcional, y esto no es un cumplido.

Un día, George entró en una Iglesia Católica en la Florida, fue hasta el altar, y tomó el crucifijo… pero no para adorarlo. No. George utilizó el crucifijo para forzar la caja de donaciones en la cual los feligreses depositan ofrendas por las velas que encienden.

No conforme con llevarse solamente el dinero de las ofrendas, George también saqueó la caja de donaciones para los pobres.

Para mí George es excepcional: no tiene problema alguno con robarle a los pobres, al Señor, o a cualquiera en general. George ha demostrado ser culpable de cometer un acto voluntario de profanación e impureza.

Por supuesto que George no está solo. Las personas le roban al Señor constantemente.

Si bien no son captados en video de una cámara de vigilancia, como fue el caso de George, ni tampoco dejan evidencia de huellas digitales o ADN, igual le roban al Señor. ¿Cómo?
Al no darle la devoción que le corresponde al Creador.

Al no agradecerle al Salvador por su sacrificio, muerte y resurrección.

Al no vivir en agradecimiento por todo lo que el Señor nos da.
Efectivamente, mucha gente le roba al Señor. Y eso está mal. Nosotros, que hemos sido redimidos por el Cristo, necesitamos darle gracias y adorarle; necesitamos servir y obedecer a nuestro Señor.

Si hacemos estas cosas, también podemos ser excepcionales… pero en una forma buena y que Dios aprueba.

ORACIÓN: Padre celestial, te pido que mi vida sea excepcional. Que esté excepcionalmente agradecido por el amor excepcional que nos has demostrado en el sufrimiento y sacrificio de Jesús. Y que el perdón y la salvación que él ha ganado sean una fuente de júbilo excepcional. En su nombre. Amén.

 

Publicado originalmente en Paraelcamino.com

© Copyright 2017 Cristo Para Todas Las Naciones

web-devocional-cristo-para-todas-las-naciones-chile-30072018

Un pecado más grande

Y los hechos de ustedes son peores que los de sus padres, porque cada uno sigue los dictados de su malvado corazón, y a mí no me obedecen. Jeremías 16:12

 

Hay algunas distinciones que son dignas de recibir, y otras que no.

Por ejemplo, si se otorgara el premio al sándwich menos saludable, probablemente sería dado a Burger King por su hamburguesa New York Pizza.

Esta es la descripción de tal hamburguesa: es un pan de 10 pulgadas que contiene cuatro hamburguesas de un cuarto de libra cada una, con pepperoni, queso mozarela, pesto y marinara. Burger King defiende esta hamburguesa diciendo que es para ser compartida.

Compitiendo con esa hamburguesa se encuentra la doble porción de pollo acompañado de queso y tocino de KFC, y por supuesto mi favorito: la hamburguesa con queso y tocino servida en una rosca frita de Krispy Kreme.

Se me ocurre pensar que esto de la comida rápida se está poniendo cada vez peor.

Y es probable que Dios piense lo mismo al ver al mundo.

Sabemos que él ya pensaba así antes de enviar el diluvio durante los días de Noé. Y si observa detenidamente el texto para hoy, podrá ver que también pensaba así en la época de Jeremías.

Pero la pregunta es: “¿qué piensa hoy acerca de nosotros?” Sería deprimente si nuestra generación recibiera el premio como la peor, o una de las peores, de la historia.

No estoy seguro a qué generación pertenecemos cada uno de nosotros… pero estoy seguro que los cristianos debemos hacer todo lo que podemos para asegurarnos de no recibir semejante premio.

Al haber sido redimidos por el Salvador somos motivados, por un espíritu agradecido por su sacrificio en la cruz, para glorificar el nombre de nuestro Redentor.

Y, si eso mejora nuestra posición en la historia, ¡mucho mejor!

ORACIÓN: Señor Dios, es muy triste cuando una generación parece querer ser conocida por su falta de fe. No permitas que nuestra generación caiga en tal estado. Para ello, te pedimos que quites la influencia de quienes hacen que otros se extravíen. En el nombre de mi Señor Jesús crucificado y resucitado. Amén.

 

Publicado originalmente en Paraelcamino.com

© Copyright 2017 Cristo Para Todas Las Naciones

 

web-devocional-cerca-de-dios-cristo-para-todas-las-naciones-chile-27072018

Cerca de Dios

Porque el Señor disciplina al que ama, y azota a todo el que recibe como hijo. Hebreos 12:6

 

Cuando era niño, era común que a veces los padres corrigieran a sus hijos con un castigo físico. A veces usaban la cuchara de madera de la cocina, otras veces simplemente la mano.

Aun cuando yo no recibí muchos de esos castigos, siempre me parecieron crueles e inhumanos.

Ahora que soy adulto me doy cuenta de que cada vez que eso pasaba, yo hacía justamente lo que no debía haber hecho. Mi reacción normal era alejarme lo más posible de la cuchara de madera, pero en realidad me tendría que haber acercado lo más posible, porque cuanto más cerca, el golpe hubiera llegado con menos fuerza.

Este ejemplo lo uso para que usted entienda que Dios, al igual que un padre, nos disciplina. Y cuando lo hace, nosotros, como buenos seres humanos que somos, reaccionamos enojándonos y tomándole miedo y tratamos de apartarnos de él lo más posible.

¿Qué pasaría si en vez de alejarnos nos acercáramos a él? Cuando nos acercamos a nuestro Padre celestial, el castigo ya no duele tanto. Después de todo, ¿qué padre no quiere que sus hijos estén cerca de él? Vale la pena pensarlo.

ORACIÓN: Padre celestial, en los momentos de dolor y en los momentos de alegría, haz que siempre esté cerca de ti. En el nombre de Jesús. Amén.

 

De una devoción escrita originalmente para “By the Way”

Publicado en Paraelcamino.com

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web-devocional-de-hoy-cristo-para-todas-las-naciones-chile-26072018

Perdonar para ser perdonados

Si ustedes perdonan a los otros sus ofensas, también su Padre celestial los perdonará a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los otros sus ofensas, tampoco el Padre de ustedes les perdonará sus ofensas. Mateo 6:14-15

 

A veces nos resulta difícil comunicarnos, aun con las personas más allegadas. Hace unos años Olivia, mi prometida, y yo, pasamos por un período en el que todo lo que yo decía ella lo malinterpretaba. Ni siquiera las muchas oraciones que dije por Olivia lograron ayudarnos.

Un día, nuestro consejero me dijo: “Charles, puedes pasar el resto de tu vida orando para que una persona cambie, pero si en tu corazón no la has perdonado, estás interfiriendo con la respuesta de Dios a tus oraciones”.

¡Yo era el problema! En desesperación, confesé mi falta de perdón no sólo a Dios, sino también a Olivia. Casi inmediatamente sentí cómo se disipaban las nubes oscuras que durante tanto tiempo me habían cubierto, y pude ver la transformación que se dio en ella.

Pronto me di cuenta que ella estaba tomando decisiones maduras por sí misma, sin que yo la ayudara. Luego comenzó a pedir mi opinión, en vez de contradecirme como lo hacía antes. Una tarde que nunca voy a olvidar la escuché decirle a una amiga por teléfono: “Charles y yo tenemos una magnífica relación”.

Cuánto poder hay en el perdón. Nuestro Salvador Jesucristo nos enseña que le pidamos a Dios que nos perdone. Nuestro Padre celestial no mira nuestros pecados ni nos niega los deseos de nuestro corazón por causa de ellos sino que por su gracia, y a través de la muerte y resurrección de su hijo Jesucristo, nos los perdona.

ORACIÓN: Padre celestial, ayúdanos a perdonar a quienes pecan contra nosotros, así como tú nos has perdonado. En el nombre de Jesús. Amén.

 

Biografía del autor: Esta devoción ha sido escrita por un voluntario de Cristo Para Todas Las Naciones de Uganda.

Originalmente publicado en Paraelcamino.com

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web-devocional-cristo-para-todas-las-naciones-chile-25072018

Pescadores de…

Jesús les dijo: “Síganme, y yo haré de ustedes pescadores de hombres”. Ellos entonces, dejando al instante las redes, lo siguieron. Mateo 4:19-20

 

Lo bueno, lo malo y lo feo. Al igual que en las películas de Clint Eastwood, estas palabras también describen el arte de la pesca. Así lo comprobó el Capitán Solomon, quien tiene su negocio de pesca en las costas de Florida, en el Golfo de México.

En su experiencia como pescador, el Capitán sabe que hay días en que, en sólo cuestión de minutos, llena su bote de pesca. Eso es lo bueno.

También sabe que hay otros días en los que, como los discípulos, pasan horas sin lograr pescar nada. Eso es lo malo.

¿Y lo feo? El Capitán Solomon pescó un misil teledirigido de la Fuerza Aérea. Como vio un hueco en el misil, asumió que ya había explotado, por lo que decidió conservarlo en la cubierta del barco.

Pero su presunción estaba equivocada, casi mortalmente equivocada.

La Fuerza Aérea confirmó que se trataba de un misil en perfectas condiciones de funcionamiento. Antes de desactivarlo, la Fuerza Aérea le dijo al Capitán que ese misil podría haber explotado, desparramando sus restos y los de su barco por el Golfo de México.

¡Uno nunca sabe lo que va a pescar!

Ese debe haber sido el sentimiento de los discípulos cuando salieron a la pesca de hombres. El Espíritu Santo les llevó pecadores de todo calibre: grandes, pequeños, experimentados y novatos. Hubo momentos en los que la pesca fue buena, otros en los que fue mala… y otros en los que fue fea.

Pero los discípulos tenían en claro dos cosas: primero, que el Salvador quería que pescaran; y segundo, que si no salían a pescar, no iban a pescar nada.

Por más obvio que parezca, esa es la verdad. La persona, la iglesia, o los discípulos de Cristo que quieren pescar, tienen que ir de pesca. Si se quedan en casa, las redes de Dios permanecerán vacías.

Por lo que hoy oramos para que el Señor nos envíe a pescar y haga que la pesca sea abundante.

ORACIÓN: Amado Señor, le has dicho a tus discípulos que sean pescadores de almas. Danos el deseo de seguir tus instrucciones y envíanos el Espíritu Santo para que nuestra pesca sea bendecida. En el nombre de Jesús. Amén.

 

Publicado originalmente en Paraelcamino.com

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web-devocional-cristo-para-todas-las-naciones-chile-24072018

La actitud correcta

Traten a los demás como ustedes quieran ser tratados. Lucas 6:31

 

Siendo coleccionista de historias, encuentro que poseen cosas interesantes y con vida propia. Con esto quiero decir que algunas historias son contadas, luego son modificadas, después son olvidadas y más tarde algunas son resucitadas para ser contadas de nuevo.

Recientemente alguien me contó una historia acerca de Dave y John quienes, mientras andaban por las montañas, se encontraron con un puma. John se quedó helado, pero Dave se sentó sobre un tronco, se quitó sus botas, y se calzó las zapatillas de correr. John susurró: “¡Por el amor de Dios, jamás podrás correr más rápido que un puma!”. A lo que Dave, sonriendo, contestó: “No tengo que correr más rápido que el puma; sólo tengo que correr más rápido que tú”.

Hasta donde yo sé, esta historia ha sido modificada cinco o seis veces. A veces los amigos huyen del puma de las montañas, a veces huyen de un toro en los prados. La historia sigue cambiando, pero la moraleja permanece igual: para sobrevivir, debemos ganarle a los demás.

Pero, ¿es así como la vida es en realidad? ¿Es cierto que no tenemos que preocuparnos por los demás, que lo único que importa es que nosotros estemos a salvo?

Qué diferentes serían nuestro presente y nuestra eternidad si Jesús hubiera pensado de ese modo. Qué tristes serían nuestras vidas si Jesús hubiera decidido salvarse a sí mismo y no a nosotros. Menos mal que el pesebre, la cruz y la tumba vacía, nos dicen que Jesús no pensó de esa manera.

Y él no quiere que nosotros pensemos ni vivamos tampoco de ese modo. En una manera hermosa e increíblemente concisa, Jesús dice a sus seguidores: “Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes”. Si todo el mundo siguiese la regla de Jesús, este mundo se transformaría… y tendríamos muchos menos pumas sobrealimentados a nuestro alrededor.

ORACIÓN: Querido Señor, es una gran bendición hallar personas que son un reflejo de ti. Hazme uno de ellos. Ayúdame a tratar a los demás de tal modo que, cuando otros me vean o me oigan, vean la presencia del Redentor quien sacrificó su vida para mi salvación. En el nombre de Jesús. Amén.

 

De una devoción escrita originalmente para “By the Way”

Publicado en Paraelcamino.com

© Copyright 2017 Cristo Para Todas Las Naciones

curso-de-estudio-bíblico-cristo-para-todas-las-naciones-chile-julio-2018

Curso de estudio bíblico para una nueva vida

Si siempre has tenido la inquietud de comprender el mensaje de la Biblia y aplicarlo a tu vida, te informamos que la Misión Luterana Providencia, en Santiago, inició otra edición del curso de estudio bíblico “Hacia una nueva vida”, el cual está dirigido a un público general y es completamente gratis.

Este curso bíblico básico está compuesto de siete lecciones que te enseñarán a leer y entender el libro por el que Dios nos comunica su Palabra.

El programa de estudio toca puntos como ¿quién es el único y verdadero Dios?, ¿cómo es Dios?, ¿qué nos enseña la Biblia?, ¿cuál es la trama de la Biblia?, la resurrección de Cristo y ¿qué hay después de la muerte?

En un mundo en el que muchas personas están en el camino del materialismo, creyendo que por conseguir muchas cosas serán más felices, mientras que otras son presas del pesimismo y terminan en el alcoholismo, drogadicción o el suicidio, este conjunto de lecciones sobre la Palabra de Dios pretende ayudarte a darle sentido a tu vida para disfrutarla plenamente desde una perspectiva cristiana.

Mucha razón tiene la Biblia cuando señala, en Proverbios 14:12 que “Hay caminos que el hombre considera rectos, pero que al final conducen a la muerte”. Pero hay caminos que parecen ser mejores: el optimismo, aun cuando no hay razón; el tratar de ser buen ciudadano, padre o trabajador; el buscar la paz en la religión.

Sin embargo, esas vías a veces suelen dejarnos con estas preguntas: ¿no hay algo más allá?, ¿no es posible disfrutar más de la vida?, ¿podemos esperar otra cosa que no sea la muerte?

La respuesta a todas esas interrogantes es ¡sí!, pues el mismo Jesucristo nos dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

El curso Hacia una nueva vida es patrocinado por Cristo Para Todas Las Naciones – Chile y es dictado por el pastor James Tino los sábados, de 11:00 a.m. a 1:00 p.m. Cada lección corresponde a un día de clase.

Anímate e inscríbete llamando al teléfono 56 979543259 o a través de la página web de la Misión Luterana Providencia.

La Misión Luterana Providencia está ubicada en Las Nevadas 2988, comuna de Providencia, Santiago de Chile.

web-devocional-cristo-para-todas-las-naciones-chile-23072018

Hallando lo que se había perdido

¿O qué mujer, si tiene diez monedas y pierde una de ellas, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con cuidado la moneda, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: “¡Alégrense conmigo, porque he encontrado la moneda que se me había perdido!” Yo les digo a ustedes que el mismo gozo hay delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. Lucas 15:8-10

 

Annat ama mucho a su madre, y así es como debe ser.

Queriendo demostrar su amor, Annat se levantó temprano un domingo por la mañana para conseguir una buena oferta y poder comprar un colchón para regalarle de sorpresa a su madre. Después de comprarlo lo llevó a la casa de su madre, lo arrastró como pudo escaleras arriba, lo colocó en la cama, y se deshizo del colchón viejo.

De más está decir que fue un hermoso acto de amor… excepto que hubo un pequeño problema. Por muchos años, la madre de Annat había usado el viejo colchón como banco donde guardaba su dinero en efectivo… ¡cerca de un millón de dólares! Un millón de dólares que ahora se encontraba en algún lugar del basurero de la ciudad.

Como se imaginarán, Annat y su mamá, junto con un grupo de voluntarios, fueron al basurero de la ciudad para tratar de localizar ese colchón. Y me imagino que, al igual que la mujer en la parábola que contó Jesús, habrán buscado hasta encontrar lo que habían perdido.

Lo cual nos lleva al tema de la devoción de hoy, que no es acerca de colchones o dinero perdidos, sino acerca de las personas que están perdidas espiritualmente y necesitan ser encontradas. Más específicamente, esas personas que están cerca suyo, esas personas a quienes usted conoce y quiere mucho, esas personas que, por diferentes motivos, creen que no necesitan al Salvador.

Esto es lo que propongo: que las decenas de miles de personas que leen estos devocionales unamos nuestros corazones y nuestras oraciones, y presentemos ante el Señor a todos nuestros seres queridos que están perdidos.

Así pues, en la oración que sigue, sustituya el nombre de su moneda o colchón perdido, por el de esa persona que usted ama y que está perdida. Tome un momento extra para pensar en esa persona o personas… y sepa que miles de miles de hermanos en la fe están haciendo lo mismo.

ORACIÓN: Amantísimo Señor Jesús, que viniste a este mundo a dar tu vida para salvar a los pecadores, traigo ante tu presencia la vida de NOMBRE, a quien amo y estimo. Él/ella está perdido/a y necesita ser encontrado/a. Junto con mis hermanos en la fe te pido que el Espíritu Santo toque su corazón, para que junto con los ángeles en el cielo podamos alegrarnos por el perdido que ha sido encontrado. En tu nombre lo ruego. Amén.

 

Originalmente publicado en Paraelcamino.com

© Copyright 2017 Cristo Para Todas Las Naciones

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Tres punto nueve

¡Alto! ¡Reconozcan que yo soy Dios! ¡Las naciones me exaltan! ¡La tierra me enaltece! Salmo 46:10

 

Una mañana, cuando me dirigía al trabajo, un automovilista apurado casi causa un accidente al cambiar de una línea para otra, poniendo así en peligro no sólo a sí mismo, sino a todos los demás que íbamos por allí.

“¿Cuánto tiempo habrá ahorrado con esa maniobra?”. La respuesta a esa pregunta la dio una vez Cliff Bergere, un corredor de carreras en Indianápolis. Para hacer un experimento, se le pidió que hiciera un cierto recorrido por la ciudad de Colorado Springs. La primera vez lo hizo obedeciendo todas las reglas de tráfico, y le llevó 9 minutos y 35.1 segundos.

Luego, con permiso de la policía, hizo el mismo recorrido manejando mucho más rápido que la velocidad máxima permitida y transgrediendo 52 leyes de tráfico. El resultado: logró ahorrar 3.9 segundos. Si usted piensa como yo, estará de acuerdo en que no vale la pena correr tantos riesgos para ganar 3.9 segundos.

Me pregunto cuántos de nosotros hacemos lo mismo con la vida. Cuántos de nosotros vamos por la vida a las corridas, a los empujones, a las apuradas, como si siempre estuviéramos tratando de llegar a algún lado.

El Señor nos ha dado un mundo maravilloso y muchas personas maravillosas para compartirlo. Gracias al sacrificio y la salvación de Jesús, los problemas realmente grandes de la vida ya han sido resueltos. Con respecto a los demás problemas… Dios está con nosotros siempre, por lo que es justo que tomemos tiempo para apreciar sus bendiciones. Eso es lo que el Salmo 46 quiere que hagamos: que estemos quietos y conozcamos a Dios.

Como pensamiento final, si aún no lo puede hacer por usted mismo, hágalo por el bien de quienes le rodean.

ORACIÓN: Querido Señor, dame paciencia y sabiduría para apreciarte a ti y a la salvación y todas las bendiciones que me has dado. Concédeme un momento de tranquilidad, para que te agradezca por todo lo que no merezco pero que tú igual sigues dándome. En el nombre de Jesús. Amén.

 

De una devoción escrita originalmente para “By the Way”

Publicado en Paraelcamino.com

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web-devocional-cristo-para-todas-las-naciones-chile-19072018

Mantengámonos firmes

Si el mundo los aborrece, sepan que a mí me ha aborrecido antes que a ustedes. Juan 15:18

 

El conocer a Jesucristo como Señor y Salvador nos trae alegría a la vida. Pero también nos puede traer sufrimiento y persecución. Como hijos de Dios, el Espíritu Santo nos da fuerza para vivir en santidad y alejarnos de las malas acciones.

Sin embargo, la intolerancia de quienes rechazan a Dios puede causar que, quienes se oponen a nuestra fe, nos desaprueben e incluso lleguen a odiarnos.

Jesucristo ya sabía todo esto. Aun cuando él vino a este mundo para morir por nuestros pecados y entregar su vida en la cruz para salvar a la humanidad, el mundo lo odió. Y así nos puede suceder a nosotros.

Sin embargo, al vivir vidas santificadas y servir a Jesucristo, somos bendecidos, aún cuando no lo parezca. De hecho, Jesús dijo: “Dichosos ustedes cuando los odien, cuando los discriminen, los insulten y los desprestigien por causa del Hijo del Hombre” (Lucas 6:22). ¡Cuánto nos dicen estas palabras! Somos bendecidos por Dios cuando nos odian, excluyen, insultan, y rechazan, gracias al Hijo del Hombre.

Es por ello que, si el mundo lo odia, no se retracte ni pierda su fe. Considere la vida de Cristo y el ejemplo que él da al mantener su mirada en el Padre. Jesús dijo: “Todo el mundo los odiará a ustedes por causa de mi nombre, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo” (Marcos 13:13).

Crea en el regalo de la salvación que Dios nos da a través de su hijo Jesucristo por la expiación en la cruz de nuestros pecados. Manténgase firme en esta verdad, y será salvo.

ORACIÓN: Señor Dios, gracias por darme fuerza para mantenerme firme ante la persecución de este mundo. Gracias por todas las bendiciones que derramas sobre nosotros, incluso cuando somos rechazados por la humanidad. A través de tu Espíritu Santo aumenta nuestra fe y vigoriza nuestro testimonio. Oramos en el nombre de Jesucristo. Amén.

 

Biografía del autor: Esta devoción ha sido escrita por un voluntario de Cristo Para Todas Las Naciones de Vietnam.

Publicado originalmente en Paraelcamino.com

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