¡Qué asco!

Así que cuando Pedro subió a Jerusalén, los que practicaban la circuncisión comenzaron a discutir con él.
Le dijeron: “¿Por qué entraste en la casa de gente no judía, y comiste allí?”.
Pedro comenzó entonces a contarles detalladamente lo que había sucedido. Les dijo:
“Mientras yo estaba orando en Jope, entré en éxtasis y tuve una visión. Vi que del cielo bajaba hacia mí un gran lienzo, atado por las cuatro puntas.
“Me fijé bien, y vi que allí había cuadrúpedos, fieras, reptiles y aves.
“Oí además una voz que me decía: ‘Pedro, levántate, mata y come’.
“Yo respondí: ‘No, Señor, porque nunca he comido nada que sea común o impuro’.
“Pero desde el cielo la voz me dijo la segunda vez: ‘Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro’.
“Esto se repitió tres veces, después de lo cual el lienzo fue llevado de nuevo al cielo.
“En ese momento llegaron a la casa donde yo estaba, tres hombres que desde Cesarea habían venido por mí. El Espíritu me dijo que no dudara y los acompañara”.

(Hechos 11:2-12)

¿Alguna vez has hablado con un exmisionero sobre comida? Mi consejo es: “No lo hagas”. Te describirán con júbilo las cosas más extrañas, espantosas y repulsivas que puedas imaginar que hayan comido durante su ministerio… ¡y lo harán mientras almuerzas! Realmente, ¡un asco!

Parece que Pedro tuvo la misma respuesta a la visión que Dios le envió a Jope. Mientras oraba, tuvo una visión de muchos tipos diferentes de animales y una voz le dijo que se levantara, matara a uno de ellos y se lo comiera. Pedro estaba disgustado. ¿Comer un animal recién matado y ni siquiera cocinado? ¿Comer un animal inmundo, uno que los judíos tenían prohibido comer de acuerdo con sus leyes religiosas? No, gracias, fue su respuesta. O tal vez podríamos parafrasearlo: “¡Qué asco!”.

Entonces Dios dijo algo enigmático: “Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro”. Y toda la visión se repitió dos veces más. Pedro se quedó rascándose la cabeza. ¿Qué quería decir?

En ese momento, varios hombres se acercaron a la puerta principal preguntando por Pedro: querían que fuera con ellos a predicar el evangelio. Suena bien, ¿verdad? Pero había algo más. Quienes fueron a buscar a Pedro eran gentiles, personas con las que Pedro no estaba acostumbrado a juntarse, excepto posiblemente en asuntos de negocios. ¡Ciertamente no visitaba sus casas! La mayoría de los judíos pensaba de los gentiles de la misma manera en que Pedro pensaba respecto de esos animales en la visión: ¡qué asco!

Si somos honestos, probablemente pensemos igual de algunas personas. ¿Los vagabundos? ¿Los exdelincuentes? ¿Los obesos? ¿Los enfermos mentales? ¿Los inmigrantes? ¿Los adictos? Sin embargo, fue a esas personas a quienes Dios envió a Pedro, diciéndole: “Lo que Dios ha limpiado, no lo llames tú impuro”. Jesús le dejó muy en claro a Pedro que él había muerto y resucitado también por esos gentiles y que ellos también recibirían el Espíritu Santo y se convertirían en parte de la iglesia cristiana.

Es difícil para nosotros superar este tipo de sentimientos. Pero Dios tiene misericordia de nosotros y nos da el Espíritu Santo de modo que, en lugar de rechazarlos o evitarlos, podamos aprender a amarnos unos a otros como redimidos en Cristo Jesús.

ORACIÓN: Querido padre, ayúdame cuando no quiero acercarme a ciertas personas, tú sabes cuáles. Pon tu amor en mi corazón para que haga tu voluntad y las ame como hermanos en la fe. Amén.

Dra. Kari Vo

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Humillado y exaltado

Los reyes de la tierra y todos los pueblos, todos los jefes y gobernantes de la tierra, los jóvenes y las doncellas, los ancianos y los niños. ¡Alabado sea el nombre del Señor! ¡Sólo su nombre merece ser exaltado! ¡Su gloria domina los cielos y la tierra! (Salmo 148)

En la parábola de la moneda perdida el Señor Jesús nos dice que hay gozo “delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente” (Lucas 15:10b).

En la historia de Navidad en el Evangelio de Lucas, escuchamos del gozo de “una multitud de las huestes celestiales cuando Cristo Jesús nació” (ver Lucas 2:13-14).

El Señor de gloria, que los altos cielos no pueden contener (ver 1 Reyes 8:27), se humilló a sí mismo para nacer de una virgen, vivir, crecer y aprender como un hombre. Jesús conoció el hambre y la sed, el gozo de la amistad y la pena de la pérdida. Por nuestra salvación se sujetó a una muerte vergonzosa.

Pero tres días más tarde, Jesús resucitó de los muertos triunfante sobre el pecado, la muerte y Satanás. Toda la autoridad en el cielo y en la tierra le fue dada al Señor crucificado y resucitado, quien ascendió para reinar a la diestra del Padre. ¡Cómo se regocijaron los ángeles en ese día! El libro de Apocalipsis nos permite escuchar el coro angelical del cielo: “Digno es el Cordero inmolado de recibir el poder y las riquezas, la sabiduría y la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza” (Apocalipsis 5:12b).

La alabanza a nuestro Señor glorificado y exaltado nunca termina, ni en el cielo ni en la tierra.

El salmista llama a toda la creación a unirse a la alabanza. No solo los ángeles, sino el sol, la luna y las estrellas, las montañas y las colinas, el ganado y las aves, e incluso el fuego y la tormenta están invitados, ¡comisionados!, a unirse en alabanza al Señor.

Los gobernantes de este mundo, aunque se sientan merecedores de alabanza, son convocados a glorificar al Señor. Hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, todos se unen; nadie está exento de estar en el coro. En la adoración pública con hermanos y hermanas en Cristo o en devoción y oración privadas sumamos nuestras voces, entrando por un momento en el río de alabanza que resuena en toda la creación y asciende sin cesar ante el trono de Dios.

El Señor Jesús se humilló a sí mismo para salvarnos y fue elevado a la gloria exaltada. A nosotros también se nos dice: “Por lo tanto, muestren humildad bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo” (1 Pedro 5:6).

En un día futuro, exaltados en su presencia para siempre, nos uniremos al gozo de los ángeles y alabaremos para siempre al Cordero que fue inmolado por nosotros.

ORACIÓN: Poderoso, resucitado y ascendido Señor, escucha y acepta nuestra alabanza y gratitud. Guíanos en el poder del Espíritu Santo para humillarnos bajo tu mano amorosa hasta que seamos exaltados para siempre en tu presencia. Amén.

Dra. Carol Geisler

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Simplemente perfectos - Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 29/05/2019

Simplemente perfectos

Nosotros anunciamos a Cristo, y amonestamos y enseñamos a todo el mundo en toda sabiduría, a fin de presentar perfecta en Cristo Jesús a toda la humanidad.

Colosenses 1:28

Fue alrededor del Día de la Madre. Un niño entró en la sección de lencería de una gran tienda y, tímidamente, en voz baja, le confió su problema a una vendedora: “Quiero comprarle un regalo a mi mamá; le quiero comprar una combinación, pero no sé cuál es su talla”.

La vendedora le preguntó: “¿Cómo es tu mamá? ¿Es alta o baja, es gorda o delgada?”.

“No lo sé. Para mí ella es simplemente perfecta“, le contestó el niño.

Así es que la vendedora le envolvió una combinación en lo que la mayoría de las personas considera un tamaño perfecto: 34.

Me complace informar que dos días después, la misma vendedora conoció a la madre perfecta que llegó a la tienda y cambió la combinación por una talla 48.

Todo esto sirve para demostrar que el viejo adagio encierra una verdad: “La belleza está en los ojos del espectador”.

Grande o pequeña, el tamaño de su madre no hacía absolutamente ninguna diferencia para ese niño. Ella era “simplemente perfecta”.

Sorprendentemente, esa es la forma en que el Señor ve a su hijos: simplemente perfectos. Es cierto que tenemos nuestros pecados y defectos. Pero gracias al perdón ganado para nosotros a través del sacrificio de Jesús, podemos presentarnos ante el Señor limpios de cada mancha.

Como diría Lutero: somos salvos “sin ningún mérito o valor en nosotros…”, lo que significa que somos libres para “agradecer y alabar, servir y obedecer a Dios”.

Esto lo debemos hacer hoy y todos los días. Después de todo, este día también es un regalo de Dios.

ORACIÓN: Padre celestial, gracias a la salvación que nos has dado a través de tu Hijo somos revestidos con el manto blanco de tu perdón y salvación. Enséñanos a darte gracias en todo lo que hacemos. En el nombre de Jesús. Amén.

De una devoción escrita para “By the Way”.

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¿Qué piensas de mí? - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 28/05/2019

¿Qué piensas de mí?

(Jesús dijo:) “Las que son mis ovejas, oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen. Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. El Padre y yo somos uno”.

Juan 10:27-30

¿Alguna vez saliste con alguien por un tiempo, y luego él o ella te dice: “Me gustaría que conocieras a mis padres. Ven a cenar el sábado?”. Si es así, sospecho que estabas nervioso. Como no sabías qué esperar, te preguntabas: ¿Les caeré bien? ¿Qué pensarán de mí? ¿Qué saben ya de mí?

Tengo un problema similar con Dios. A veces me cuesta mucho relacionarme con Dios Padre.

A Jesús lo puedo imaginar en mi mente, puedo leer los evangelios y verlo en acción, escucho sus palabras, sé que murió en la cruz y resucitó por mí y que, si él hizo eso por mí, es porque me ama. No tengo duda al respecto.

Pero cuando se trata de Dios Padre, me quedo en blanco. Tal vez es porque no puedo verlo con los ojos de mi mente, así como lo imagino a Jesús (aunque, por supuesto, sé que mi imagen mental es probablemente incorrecta). El Padre es invisible, no se encarnó en un cuerpo humano. O tal vez tenga algo que ver con las circunstancias de mi infancia. Pero cada vez que pienso en Dios Padre, estoy algo nerviosa, tímida, permanezco alejada, preguntándome en el fondo de mi mente: “¿Qué piensas realmente de mí?”.

Jesús nos tranquiliza respecto de esto. Él se describe a sí mismo como nuestro buen pastor, quien nos da vida eterna y nos protege, quien nos conoce a todos por nombre. Él nos asegura que nadie puede arrebatarnos de su mano. Y hasta dice: “Nadie puede arrebatarte de la mano de mi Padre. El Padre y yo somos uno”.

Eso me hace pensar. Si Jesús se preocupa por mí como un pastor por sus ovejas, si me protege y me conoce muy bien, ¡y luego dice que él y Dios Padre son uno!, entonces eso debe significar que Dios el Padre siente por mí igual que Jesús. Entonces: Jesús me ama lo suficiente como para morir por mí, ¿y Dios el Padre siente eso por mí? Jesús me aguanta cuando tropiezo y caigo en pecado, y me perdona y restaura pacientemente día tras día, ¿el Dios invisible siente así por mí?

Puede que tú no tengas este problema. Pero si lo tienes, puedes consolarte con el hecho de que Jesús es, como lo expresa el autor de Colosenses, “la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación” (Colosenses 1:15). La actitud de Jesús hacia ti es la misma actitud que toda la Trinidad tiene hacia ti. Dios es uno y te ama. Puedes ver a Dios a través de Jesús.

ORACIÓN: Querido Padre, gracias por permitirnos conocerte a través de tu Hijo Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

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Curso bíblico da nuevos frutos - En la foto y de izquierda a derecha, Sebastián Loyola, pastor James Tino, la directora de CPTLN-Chile Marianela Bravo, Ruth Velásquez, Nailú López y Rusbelis Calderón.

Curso bíblico da nuevos frutos

Este domingo 26 de mayo, cuatro nuevos estudiantes del curso bíblico Hacia Una Nueva Vida, recibieron sus certificados de culminación exitosa.

El curso fue dictado por el pastor James Tino, a cargo de la Misión Luterana Providencia, en la comuna del mismo nombre, en Santiago de Chile.

Los certificados fueron entregados por nuestra directora Marianela Bravo.

Este programa, que no tiene ningún costo para el participante, es patrocinado por Cristo Para Todas Las Naciones – Chile, y tiene como objetivo mostrar el camino hacia Jesucristo y Su Palabra.

Felicitamos a Sebastián Loyola, Ruth Velásquez, Nailú López y Rusbelis Calderón. ¡Que Dios los siga guiando en el conocimiento de Su Palabra!


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Taller Equipando a Todos Los santos de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - mayo 2019 - En la foto, la directora de CPTLN - Chile Maerianela Bravo, delante de la audiencia en la Misión Luterana Providencia, Santiago

Todos estamos llamados a ser santos

Taller Equipando a Todos Los santos de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - mayo 2019

Todos podemos ser santos. Este fue el mensaje central del taller “Equipando a Todos los Santos” que tuvo lugar en la Misión Luterana Providencia, en Santiago de Chile, el domingo 26 de mayo.

El taller, patrocinado y desarrollado por Cristo Para Todas Las Naciones – Chile (LHM/CPTLN-Chile), fue impartido por nuestra directora Marianela Bravo, con el aporte del pastor James Tino, a cargo de la Misión luterana Providencia, ante una audiencia de 19 voluntarios que demostró un gran interés en compartir el Mensaje de Esperanza y servir a nuestro Señor.


El pastor James Tino explicó lo que significa el llamado a ser santos, según el capítulo 1 de la Primera Carta del apóstol Pablo a los Corintios

Basándose en el versículo 2 del capítulo 1 de la Primera Carta del apóstol Pablo a los Corintios, el pastor Tino explicó que, a diferencia de la imagen popular, los cristianos estamos llamados a ser santos, “junto con todos los que en todas partes invocan el nombre del Señor Jesucristo, Señor suyo y nuestro”.

Por esta razón, la directora de LHM/CPTLN-Chile desglosó las distintas maneras de compartir el Evangelio con todas las personas, especialmente aquellas que no reconocen a Cristo como su Salvador.

Marianela Bravo también enfatizó en el taller Equipando a Todos Los Santos la importancia de crear nuestra red de amigos y conocidos no creyentes, para diseñar nuestra estrategia de alcance y atracción de estas personas a la iglesia y conducirlas a su salvación en Jesucristo.


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¿Qué ves? - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 27/05/2019

¿Qué ves?

Después de esto vi aparecer una gran multitud compuesta de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas. Era imposible saber su número. Estaban de pie ante el trono, en presencia del Cordero, y vestían ropas blancas; en sus manos llevaban ramas de palma, y a grandes voces gritaban: “La salvación proviene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero”.
Todos los ángeles estaban de pie, alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, y delante del trono inclinaron el rostro y adoraron a Dios.
Decían: “¡Amén! A nuestro Dios sean dadas la bendición y la gloria, la sabiduría y la acción de gracias, y la honra, el poder y la fortaleza, por los siglos de los siglos. ¡Amén!”.
Entonces uno de los ancianos me dijo: “Y estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son? ¿De dónde vienen? …el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los llevará a fuentes de agua de vida, y Dios mismo secará de sus ojos toda lágrima”.

(Apocalipsis 7:9-13, 17)

Cuando estábamos analizando este pasaje de la Biblia con una amiga, ella dijo: “Me parece un servicio de adoración muy aburrido”. Al mirar nuevamente el texto, entendí por qué dijo eso.

Yo no estaba de acuerdo; a mí me parece más una escena de la gran obra de Dios, un “Y vivieron felices para siempre”, cuando todos los actores se reúnen en el escenario para hacer sus reverencias. Pero también puedo ver por qué a otros les puede parecer aburrido.

Ya he escuchado antes este tipo de cosas sobre otros fragmentos del Apocalipsis.

Lo que a mí no me dice mucho es la descripción de la Jerusalén celestial, construida con oro, gemas y perlas. Mi mente se imagina el resplandor que saldría de tal construcción. ¡Y la mezcla de colores! Demasiado para mis ojos. Pero otros me han dicho que realmente les habla como una imagen de la gloria y la belleza del reino de Dios.

Y luego, por supuesto, están todos los pasajes realmente extraños: las bestias con varias cabezas y múltiples cuernos, las criaturas vivientes con cuatro caras. A mi hijo le gustan estos, especialmente en la versión ilustrada de la Biblia. Es probable que tú también tengas partes del Apocalipsis que realmente te hablan, y otras que simplemente no son tus favoritas, al menos ahora. El Espíritu Santo usa la Palabra de Dios -¡incluso los fragmentos extraños!- para bendecir a cada uno de nosotros de manera diferente en momentos diferentes.

Pero no importa cómo reaccionemos ante el Apocalipsis. Hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdo: su enfoque en Jesucristo, nuestro Salvador.

El Apocalipsis nos promete: “Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los llevará a fuentes de agua de vida, y Dios mismo secará de sus ojos toda lágrima”. Esto es lo que necesitamos, todos nosotros, todos los que conocemos a Jesús como nuestro Salvador.

Confiamos en el que sufrió por nosotros, que entregó su vida en la cruz y que se levantó de la tumba tres días después. Él es a quien esperamos ver cara a cara; él es nuestro pastor en la vida y la muerte. Podemos confiar en que él nos traerá a sí mismo. Ese es el mensaje del Apocalipsis, y todos podemos regocijarnos en él.

ORACIÓN: Querido Padre, mantennos cerca de tu Hijo Jesús como su pueblo. Amén.

Dra. Kari Vo

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¿Cuál es tu punto débil? - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 03/05/2019

¿Cuál es tu punto débil?

¡El Señor reina! Los pueblos tiemblan… Tú, poderoso Rey, amas el juicio; tú confirmas la rectitud; tú has ejercido en Jacob el derecho y la justicia. Salmo 99:1a, 4

Consideremos por un momento al infame guerrero griego Aquiles.

En la mitología griega se profetizó que Aquiles moriría joven. Para proteger a su bebé, Tetis, la madre de Aquiles, llevó a su hijo al río Estigia y lo sumergió en sus poderes mágicos de invulnerabilidad sosteniéndolo solo del talón. Así fue como Aquiles se convirtió en un gran guerrero con una sola debilidad: el talón que las aguas mágicas de la Estigia no habían tocado. En la última batalla de Aquiles su talón fue golpeado por una flecha envenenada y murió. De ahí el origen de la frase, “el talón de Aquiles”, como referencia a cualquier punto vulnerable en cualquier sistema de armadura.

¿Cuál es “el talón de Aquiles” de los Estados Unidos? En una palabra, la libertad. ¿Quién no quiere tener libertad? Pero la libertad a menudo es definida erróneamente por una multitud de voces que gritan: “Libertad es poder hacer lo que uno quiera, cuando quiera, con quien quiera, tanto como quiera. ¡Sin límites! ¡Sin fronteras!”. ¿Es esta la esencia del sueño americano? Tal libertad no es nada nuevo.

Pedro declaró hace mucho tiempo que surgirían falsos maestros en la iglesia que prometerían “libertad”, pero que ellos mismos “son esclavos de la corrupción, pues todo aquel que es vencido, se vuelve esclavo del que lo venció” (2 Pedro 2:19b). Ahora, si esta condición puede surgir en la iglesia, ¿cuánto más puede surgir en un sistema de gobierno?

En el reino de Dios, la libertad funciona de manera diferente. Quien esté unido a Cristo Jesús como su discípulo está libre del poder destructivo del pecado, libre de la muerte eterna, libre de la maldición esclavizadora del pecado y libre para seguir la voluntad del Señor en todas las cosas por el resto de su vida terrenal. La libertad en el reino de Dios no es un campo de juego para que la carne explore; más bien, es para perseguir la justicia de Dios. ¡El Señor reina en justicia!

La verdadera libertad para el cristiano es solo un comienzo. Cada cristiano tiene muchos puntos débiles, áreas de corrupción de nuestra forma de vida anterior que se niegan a ser domesticadas y subyugadas. Los puntos débiles son pecados no arrepentidos. ¿De qué pecado particular te niegas obstinadamente a alejarte? Tú conoces tu propio corazón. Yo conozco el mío.

La esclavitud a cualquier pecado es vencida en el momento de la tentación solo cuando conscientemente reclamamos nuestra victoria sobre el pecado en Cristo a través de las aguas del Bautismo, día a día, hora a hora, incluso minuto a minuto. La verdadera fe en Cristo siempre es una lucha. Es tanto una batalla que debe librarse, como un descanso en las promesas de Dios que ya han superado todos nuestros puntos débiles, nuestros talones de Aquiles, si tan solo creemos.

La gracia de Dios es mayor que cualquier espina en la carne, mi debilidad diaria. Porque cuando soy débil, Cristo es mi fuerza (ver 2 Corintios 12:10).

ORACIÓN: Padre celestial, enséñame a confiar cada día en ti, creyendo que todo lo puedo en Cristo que es quien me fortalece. Amén.

Dr. Mark Schreiber

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El tesoro que poseemos - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 02/05/2019

El tesoro que poseemos

El tesoro que poseemos - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 02/05/2019

Porque: “Todo hombre es como la hierba, y toda su gloria es como una flor. La hierba se seca, y la flor se marchita, pero la palabra del Señor permanece para siempre.” Y éstas son las buenas noticias que se les han anunciado.

1 Pedro 1:24-25

Las palabras “solo las Escrituras” significan que la Biblia, la inspirada palabra de Dios, es la única fuente y autoridad para la enseñanza cristiana.

En el Libro de Concordia, los luteranos escribieron que “solo la Sagrada Escritura sigue siendo el único juez, regla, y principio rector, según la cual, como única piedra angular, todas las enseñanzas deben reconocerse y juzgarse, sean malas, correctas o incorrectas”. Lutero dijo: “La gente no debe creerme a mí, ni a la iglesia, ni a los padres (maestros de los primeros días del cristianismo), ni a los apóstoles, ni siquiera a un ángel del cielo si enseñamos algo contrario a la palabra de Dios. Pero la palabra del Señor debe permanecer para siempre“.

Lutero esperaba encontrar un Dios misericordioso, ¡pero al estudiar la Biblia descubrió que ese Dios misericordioso lo había encontrado a él! En las Escrituras aprendemos que Jesús es el Salvador que “vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10b). Juan, el discípulo de Jesús inspirado por Dios, explicó por qué escribió los eventos en la vida de Jesús: “Pero éstas [cosas] se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que al creer, tengan vida en su nombre” (Juan 20:31).

La Biblia describe sus palabras y su propósito: “Tú, por tu parte, persiste en lo que has aprendido y en lo que te persuadiste, pues sabes de quién has aprendido; tú desde la niñez has conocido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 3:14-15).

“En primer lugar, les he enseñado lo mismo que yo recibí: Que, conforme a las Escrituras, Cristo murió por nuestros pecados; que también, conforme a las Escrituras, fue sepultado y resucitó al tercer día” (1 Corintios 15:3-4).

[Jesús dijo] “Ustedes escudriñan las Escrituras, porque les parece que en ellas tienen la vida eterna; ¡y son ellas las que dan testimonio de mí!” (Juan 5:39).

“Porque la profecía nunca estuvo bajo el control de la voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron bajo el control del Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21).

“Así que la fe proviene del oír, y el oír proviene de la palabra de Dios” (Romanos 10:17).

“Sola” es una buena palabra para usar cuando hablamos del don de la justicia de Dios para los pecadores. Somos mendigos. No tenemos nada que ofrecer a cambio de tal tesoro. Se nos otorga solo como un regalo de la gracia de Dios, de su buena voluntad o favor hacia nosotros. Es un don recibido solo a través de la fe en Jesús. Como descubrió Martín Lutero, la verdad sobre este tesoro se revela solo en las enseñanzas de la palabra de Dios, en la buena noticia de que Jesús murió en la cruz y se levantó de entre los muertos para ganarnos el perdón y la vida eterna. El rico tesoro de la paz con Dios es nuestro como un regalo gratuito porque Jesucristo pagó el precio.

ORACIÓN: Querido Padre celestial, guíanos a tu Palabra y permite que permanezcamos en ella, creyéndola y obrando de acuerdo con ella. En el nombre de Jesús. Amén.

Del folleto Un tesoro revelado, por la Dra. Carol Geisler

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Los ojos de tu padre - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 01/05/2019

Los ojos de tu padre

Los ojos de tu padre - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 01/05/2019

[Jesús dijo] “Ustedes deben amar a sus enemigos, hacer el bien y dar prestado, sin esperar nada a cambio. Grande será entonces el galardón que recibirán, y serán hijos del Altísimo. Porque él es benigno con los ingratos y con los malvados. Por lo tanto, sean compasivos, como también su Padre es compasivo”. Lucas 6:35-36

“Tiene los ojos de su padre”. Eso es lo que todos decían cuando nació nuestro bebé y los parientes se reunieron para jugar “¿a quién se parece más?”. Las orejas eran un misterio total, pero los ojos eran los de papá. El parecido era obvio.

Jesús habla de un parecido familiar cuando dice: “… serán hijos del Altísimo. Porque él es benigno con los ingratos y con los malvados. Por lo tanto, sean compasivos, como también su Padre es compasivo”.

¿Qué significa parecerse a Dios? Significa ser amable y misericordioso, incluso con aquellos que son ingratos, incluso con los malvados. Significa, por ejemplo, orar por el conductor que se te atravesó en el tráfico esta mañana; prestarle a tu vecino el soplador de nieve, aunque sabes que ha estado hablando mal de ti por todo el vecindario; cuidar a los niños de tu cuñada que está en el hospital, aunque te haya tratado con desdén.

¿Significa esto que deberíamos ser un felpudo? No. Tampoco significa fingir que la otra persona no ha hecho nada malo. En vez de eso, significa mirar la situación con ojos claros, reconocer el problema en la relación, estar consciente de que hagas lo que hagas las cosas probablemente no mejorarán y aun así decidir obrar como Jesús. ¿Por qué? Porque eso es lo que hacen los miembros de la familia de Jesús. Esa es nuestra semejanza con Dios.

Para estar seguros, necesitamos mostrar algo de inteligencia cuando tratamos con personas malvadas. No tiene sentido comportarnos de una manera que pueda tentarlos a hacer más maldad, por ejemplo, volver a ponerse al alcance de un abusador. ¡No hagas eso! No es bueno para ti ni para el abusador. Jesús dijo: “Sean prudentes como serpientes y sencillos como palomas” (ver Mateo 10:16). Y claramente no podemos poner en riesgo a otras personas, por ejemplo, al traer a un conocido abusador para que viva con nosotros y nuestros hijos.

¿Pero si el riesgo que corremos es simple ingratitud? Hazlo. ¿Y si parecemos tontos a los ojos de los vecinos por mostrar misericordia? Hazlo. Dios mismo fue burlado y culpado por mostrar demasiada misericordia a “las personas equivocadas”. Si los demás dicen lo mismo de nosotros, estamos en buena compañía. Porque es el mismo Jesús quien prometió el paraíso a un ladrón delante de quienes se burlaban de él mientras moría en la cruz. Es Jesús quien se ha levantado de entre los muertos y nos ha prometido compartir su vida eterna, aunque no somos dignos y, a menudo, somos ingratos y pecadores. ¡Qué honor parecerse a Jesús y dar testimonio de que él nos ha hecho hijos del Altísimo!

ORACIÓN: Querido Señor, vive en mí y por mí, para que pueda hacer las cosas que tú mismo harías. Amén.

Dra. Kari Vo

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