Helicóptero

El Señor ve

“El Señor no dejará que resbales; el que te cuida jamás duerme. Toma en cuenta que nunca duerme el protector de Israel. El Señor es tu protector; el Señor es como tu sombra: ¡siempre está a tu mano derecha! Ni el sol te fatigará de día, ni la luna te agobiará en la noche. El Señor te librará de todo mal; el Señor protegerá tu vida. El Señor te estará vigilando cuando salgas y cuando regreses, desde ahora y hasta siempre.” Salmos 121:3-8

La colisión de un helicóptero y una avioneta cuando sobrevolaban el río Hudson, en la ciudad de Nueva York, fue grabada en video por un turista italiano… que estaba estrenando su nueva cámara. Estas palabras son repetidas por los noticieros al retransmitir las trágicas imágenes del accidente que costó nueve vidas.

Lo que no fue grabado en video es el controlador de vuelos que, en vez de estar cumpliendo con su trabajo, estaba hablando por teléfono acerca de un gato muerto, ni tampoco el supervisor, que no se encontraba en el edificio, aún cuando eso es lo que exige la ley.

La FAA ha dicho que “no considera que dichas acciones contribuyeran al accidente…”, pero también ha agregado que “esa clase de conducta es inaceptable.”

Todos los que viajamos, sea por aire, tierra, tren, o de cualquier forma, esperamos que, quienes son responsables por nuestro arribo seguro a destino, desempeñen su labor en forma constante y eficaz.

Eso es lo que quisiéramos, pero no ocurre así, pues no existe nadie, ni siquiera el más dedicado de los individuos, que se desempeñe todo el tiempo sin cometer ningún error. Somos humanos, y como tales nos distraemos, nos cansamos, nos olvidamos, y fallamos.

Nuestros defectos no hacen más que resaltar la perfección de la obra completa de nuestro Salvador, quien, mientras ministraba en la tierra, puso toda su atención en hacer las cosas del Padre. ¿Qué cosas? Nada más ni nada menos que salvar nuestras almas.

Entrega absoluta… esa fue la característica de Jesús. A través de su vida él fue malentendido, rechazado, odiado, burlado, difamado, escupido, flagelado y asesinado. Satanás le puso tentaciones ante las cuales cualquier hombre o mujer hubiera claudicado.

Pero aun así Jesús se mantuvo firme, y gracias a que así lo hizo y a que nunca se distrajo, todos los que creemos en él somos perdonados y recibimos el regalo de la vida eterna junto a él en el cielo.

ORACIÓN: Amado señor Jesús, gracias por dar tu vida por nosotros. Ayúdanos a estar siempre agradecidos. En tu nombre. Amén.

© Copyright 2016 Cristo Para Todas Las Naciones

El Señor ve

You May Also Like

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *