¿Cuál es tu punto débil? - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 03/05/2019

¿Cuál es tu punto débil?

¡El Señor reina! Los pueblos tiemblan… Tú, poderoso Rey, amas el juicio; tú confirmas la rectitud; tú has ejercido en Jacob el derecho y la justicia. Salmo 99:1a, 4

Consideremos por un momento al infame guerrero griego Aquiles.

En la mitología griega se profetizó que Aquiles moriría joven. Para proteger a su bebé, Tetis, la madre de Aquiles, llevó a su hijo al río Estigia y lo sumergió en sus poderes mágicos de invulnerabilidad sosteniéndolo solo del talón. Así fue como Aquiles se convirtió en un gran guerrero con una sola debilidad: el talón que las aguas mágicas de la Estigia no habían tocado. En la última batalla de Aquiles su talón fue golpeado por una flecha envenenada y murió. De ahí el origen de la frase, “el talón de Aquiles”, como referencia a cualquier punto vulnerable en cualquier sistema de armadura.

¿Cuál es “el talón de Aquiles” de los Estados Unidos? En una palabra, la libertad. ¿Quién no quiere tener libertad? Pero la libertad a menudo es definida erróneamente por una multitud de voces que gritan: “Libertad es poder hacer lo que uno quiera, cuando quiera, con quien quiera, tanto como quiera. ¡Sin límites! ¡Sin fronteras!”. ¿Es esta la esencia del sueño americano? Tal libertad no es nada nuevo.

Pedro declaró hace mucho tiempo que surgirían falsos maestros en la iglesia que prometerían “libertad”, pero que ellos mismos “son esclavos de la corrupción, pues todo aquel que es vencido, se vuelve esclavo del que lo venció” (2 Pedro 2:19b). Ahora, si esta condición puede surgir en la iglesia, ¿cuánto más puede surgir en un sistema de gobierno?

En el reino de Dios, la libertad funciona de manera diferente. Quien esté unido a Cristo Jesús como su discípulo está libre del poder destructivo del pecado, libre de la muerte eterna, libre de la maldición esclavizadora del pecado y libre para seguir la voluntad del Señor en todas las cosas por el resto de su vida terrenal. La libertad en el reino de Dios no es un campo de juego para que la carne explore; más bien, es para perseguir la justicia de Dios. ¡El Señor reina en justicia!

La verdadera libertad para el cristiano es solo un comienzo. Cada cristiano tiene muchos puntos débiles, áreas de corrupción de nuestra forma de vida anterior que se niegan a ser domesticadas y subyugadas. Los puntos débiles son pecados no arrepentidos. ¿De qué pecado particular te niegas obstinadamente a alejarte? Tú conoces tu propio corazón. Yo conozco el mío.

La esclavitud a cualquier pecado es vencida en el momento de la tentación solo cuando conscientemente reclamamos nuestra victoria sobre el pecado en Cristo a través de las aguas del Bautismo, día a día, hora a hora, incluso minuto a minuto. La verdadera fe en Cristo siempre es una lucha. Es tanto una batalla que debe librarse, como un descanso en las promesas de Dios que ya han superado todos nuestros puntos débiles, nuestros talones de Aquiles, si tan solo creemos.

La gracia de Dios es mayor que cualquier espina en la carne, mi debilidad diaria. Porque cuando soy débil, Cristo es mi fuerza (ver 2 Corintios 12:10).

ORACIÓN: Padre celestial, enséñame a confiar cada día en ti, creyendo que todo lo puedo en Cristo que es quien me fortalece. Amén.

Dr. Mark Schreiber

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