Impresiones de Cuaresma - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 26/04/2019

Impresiones de Cuaresma

Impresiones de Cuaresma - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 26/04/2019

Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2: 8

La época penitencial de la Cuaresma acaba de concluir. Ojalá que haya sido un tiempo de reflexión sobre el sufrimiento y la muerte de nuestro Señor Jesucristo, un período en el que pudiste detenerte para considerar tu caminar en este mundo como un “pequeño Cristo”.

Es un tiempo de tranquilidad, un tiempo para reconocer la calma que viene de confiar en Dios, como lo registra el salmista: “¡Alto! ¡Reconozcan que yo soy Dios!” (Salmo 46:10a). Es cierto que esto no es fácil de hacer en el bullicio de nuestro agitado mundo. El ruido constante de los electrónicos puede ahogar esa calma. Si a eso agregamos nuestro propio ajetreo y horarios apretados, es fácil ver por qué es difícil detenerse para conocer a Dios a través de la reflexión y la meditación. ¡Que pérdida tan grande!

Es costumbre que, durante el tiempo de Cuaresma, muchas iglesias propongan disciplinas para que sus miembros fortalezcan su camino de fe. En el pasado, era común el tratar de dejar los malos hábitos o el ayunar. Sin embargo, en los últimos tiempos, esta práctica ha declinado en uso. Aunque estoy seguro de que probablemente causó algún bien el crecer en la autodisciplina, creo que mejor aún es dedicar nuestro tiempo a cultivar nuestra fe y vida personal.

Y no solo durante la Cuaresma, sino durante todo el año. Por ejemplo, solo porque la Cuaresma ha terminado, no significa que no debamos acercarnos más a Jesús. Para ello, busca un lugar tranquilo y reflexiona sobre el profundo amor de Dios. Si tienes 15 minutos, dedícate a leer la Palabra de Dios. Reflexiona sobre lo que ella te dice. Busca profundamente. Hazle preguntas. Medita en sus verdades. Pídele a Dios en oración cómo puedes servirle mejor a Él, a tu cónyuge, a tu iglesia, a tu prójimo. Busca la ayuda del Espíritu Santo para llevar al Señor en cada minuto de tu vida diaria.

Luego explora las muchas posibilidades que pueden enriquecer y fortalecer tu vida. En casa: ¿podemos ser más amorosos y perdonadores con nuestros seres queridos? ¿Cómo podemos mostrar mejor nuestro amor incondicional? En el trabajo: ¿somos un ejemplo cristiano para nuestros compañeros de trabajo? ¿Prestamos atención a las luchas por las que otros están pasando? En la iglesia (donde a veces, irónicamente, es más difícil): ¿cómo podemos servir mejor a nuestros hermanos y hermanas en la fe?

Ahora que se acabó la Cuaresma, no perdamos de vista de qué se trata esa época. Hemos pasado semanas considerando la vida, el ministerio, la muerte y la resurrección de Jesús. Ahora, deja que el mensaje del amor de Dios en Jesús resuene audazmente en tu propia vida.

Que el mensaje de la Cuaresma sea un tiempo para fortalecer tu fe personal y tu vida para la gloria de Dios.

ORACIÓN: Padre celestial, imprime en nuestros corazones el amor que nos has mostrado en Jesús. Amén.

Devoción tomada de The Lutheran Layman, edición de marzo de 1979, “Cuaresma: Es hora de reflexionar sobre la muerte y la vida”, por el Dr. J.A.O. Preus.

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¿Piedras o pan? | Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN - Chile | 07032019

¿Piedras o pan?

¿Piedras o pan? | Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN - Chile | 07032019

El tentador se le acercó, y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”.

Mateo 4:3

Quizás las piedras que estaban a los pies de Jesús parecían pequeños panes. “Di que estas piedras se conviertan en pan”. Fácil, ¿verdad? Más allá del hecho que Dios no hace ese tipo de cosas, pues el pan se hace a partir de una semilla viva que crece en la tierra que durante cientos o miles de años erosionó de la roca. Más allá del trabajo duro que implica labrar y cultivar la tierra, y amasar y hornear. ¡Más allá de que sólo sería para el bien personal de Jesús! “Sólo hazlo. Es rápido y fácil. Satisface primero tus deseos”.

Pero Jesús dijo que no y siguió sufriendo hambre. El pan que comió más tarde, lo obtuvo con gran esfuerzo.

A veces me pregunto si en algún momento Dios estuvo tentado de cambiar instantáneamente nuestros corazones de piedra en corazones vivos y cálidos. ¡Qué fácil sería! No más problemas, no más espera, no más sufrimiento… no más cruz.

Pero ese es el problema. Jesús no toma la salida fácil. Si va a transformar nuestros corazones de piedra, lo va a hacer a la manera de Dios y en el tiempo de Dios: a través de su propio sufrimiento, muerte y resurrección. Lo va a hacer aun cuando ello signifique que tenga que ser apedreado, convirtiéndose lentamente en tierra. Lo va a hacer aun cuando ello signifique que tenga que convertirse en ese grano de trigo que describió a sus discípulos, el que cae en la tierra y muere para producir muchos frutos (ver Juan 12:24).

Y eso es exactamente lo que hizo. Jesús siguió “toda palabra que sale de la boca de Dios” (ver Mateo 4:4). Y porque así lo hizo, hoy vive -eternamente- y nosotros también.

ORACIÓN: Querido Jesús, gracias por tu paciencia y deseo de hacer lo que es correcto. Renueva y limpia mi corazón para que sea cada vez más como el tuyo. Amén.

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