fidelidad-devocional-cristo-para-todas-las-naciones-chile-02102018-foto-de-bote-con-hombre-en-medio-del-mar-pescando-con-caña-de-pescar-al-atardecer-con-mar-tranquilo-y-aves-volando

Fidelidad

El que es confiable en lo poco, también lo es en lo mucho; y el que no es confiable en lo poco, tampoco lo es en lo mucho. Lucas 16:10

 

De acuerdo a un artículo que leí, una señora de 68 años, originaria de Corea del Sur, es una muestra clara de lo que significa la palabra “compromiso”. Según ese artículo, esa señora:
Ha gastado $4,200 en solicitudes para dar el examen para obtener la licencia de conducir.

Después de dar 950 veces la parte escrita del examen, finalmente logró obtener el 60% necesario para aprobarlo. Ahora le falta aprobar la parte práctica para obtener su licencia de conducir.
¿Se puede imaginar dar 950 veces el mismo examen? Yo me habría rendido mucho antes de eso. Pero no esta señora, quien dice: “Creo que uno puede alcanzar sus metas si las persigue persistentemente… así que no dejen de soñar… sean fuertes y den su mejor esfuerzo.”

Lamentablemente, hay áreas en nuestra vida en las que, por más que nos esforcemos, no lograremos triunfar. Hay metas que nunca alcanzaremos… sin importar todo lo duro que tratemos de lograrlas… sin importar cuán persistentes seamos… sin importar la sinceridad con que creamos en nuestro sueño.

¿Necesita un ejemplo? Acá va uno: somos pecadores estancados en nuestra triste situación de pecadores. Una persona puede soñar con eliminar sus pecados; puede trabajar día y noche para deshacerse de ellos; puede esforzarse por llevar una vida limpia de pecado y dedicar todos sus esfuerzos a ese fin, pero aún así no lo logrará.

El tercer capítulo del Evangelio de Juan nos dice muy claramente cómo son las cosas: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Somos salvos por el amor y la gracia de Dios, no por nada que nosotros hagamos. Sólo la gracia de Dios, expresada a través del sacrificio de su hijo Jesucristo, puede salvarnos.

ORACIÓN: Amado Jesús, sin tu sacrificio estaría perdido. Con mis sueños, mi trabajo o mi dedicación nunca podría ganar el perdón y la salvación. Gracias a tu sacrificio en la cruz del calvario y a tu resurrección, soy salvo. Por todo ello te doy gracias. En tu nombre. Amén.

 

Publicado originalmente en Paraelcamino.com

© Copyright 2018 Cristo Para Todas Las Naciones