Decisiones. Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN - Chile. 09/01/2019

Decisiones

Pero cuando se cumplió el tiempo señalado, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer y sujeto a la ley, para que redimiera a los que estaban sujetos a la ley, a fin de que recibiéramos la adopción de hijos. Gálatas 4:4-5

 

 

El niño acababa de terminar la última porción de pastel, cuando su madre entró en la cocina. Con severidad en la voz, le dijo: “¡No puedo creer que te lo comieras todo! ¿Cómo es que no pensaste en tu hermana?” Con total falta de tacto, él le respondió: “Mamá, eso no es justo. Estuve pensando en ella todo el tiempo. Cada vez que daba un bocado, pensaba: ‘Espero terminar antes que venga”.

 

Los adultos no somos mucho mejor que ese niño. Sabemos lo que es correcto, pero frecuentemente no lo hacemos.

 

Esa verdad la pude comprobar personalmente una mañana cuando manejaba al trabajo. Cuando entraba a la vía expresa, encontré que los otros conductores iban a 20 millas por hora (más de 32 Km/h), por encima del límite permitido. Tenía unos pocos segundos para decidir si respetaría el límite de velocidad (y observar a los otros conductores pasarme zumbando), o unirme a los que no respetaban la ley.

 

Opté por unirme a ellos.

 

Eso no significa que hayamos pensado que lo que hacíamos era correcto, porque cuando divisamos un patrullero, todos bajamos rápidamente la velocidad hasta el límite permitido.

 

Pero hicimos lo correcto solamente hasta que el patrullero se perdió de nuestra vista; luego, nuestros velocímetros comenzaron a subir nuevamente.

 

Me imagino que cada vez que hacemos algo así, el Señor debe sacudir la cabeza y pensar que sus hijos no cambian nunca y son muy previsibles. Es evidente que necesitamos un Salvador. Y deberíamos estar muy agradecidos porque tenemos uno.

 

Gracias a Dios que tenemos la bendición de contar con Cristo como nuestro Redentor. Su perfección ha logrado todo lo que nosotros nunca podríamos lograr. Su sufrimiento, muerte y resurrección, nos ofrece perdón, esperanza y vida eternidad en el cielo.

 

En su honor trataré de portarme mejor.

 

ORACIÓN: Amado Señor, te doy gracias por enviar a tu Hijo para nacer bajo la ley, para que así yo pueda ser perdonado de mis ofensas. Ayúdame, para que mi vida sea un testimonio de su amor. En el nombre del Salvador. Amén.

 

 

De una devoción escrita originalmente para “By the Way”

 

 

Editado por CPTLN-Chile (enero 2019)

 

 

 

© Copyright 2018 Cristo Para Todas Las Naciones

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Nada nuevo

¡Y no hay nada nuevo bajo el sol! No hay nada de lo que pueda decirse: «¡Miren, aquí hay algo nuevo!», porque eso ya existía mucho antes que nosotros. Eclesiastés 1:9b-10

 

Hay personas que están trabajando en un proyecto para hacer que la estadía en un hospital sea vivida con dignidad. Una de ellas, dijo: “Los pacientes en los hospitales están en la peor condición, cuando en realidad deberían sentirse cómodos y con la confianza suficiente como para poder hacerle a los doctores las preguntas necesarias”.

El “proyecto” del que hablo había recibido US$37.500 para desarrollar prototipos de productos que sirvieran para incrementar la dignidad de los pacientes de los hospitales. Surgieron toda clase de ideas. Una fue un asiento de recuperación, similar a los asientos de primera clase de un avión, propuesta de la aerolínea Virgin Atlantic.

Probablemente la idea más aplaudida fue la que tuvo que ver con la tradicional túnica de hospital que, en vez de atarse en la espalda, se ataba a los lados. También hubo otras túnicas… unas con bolsillo para celulares y otras con una manta que hacía juego. Todas cosas ideadas con la intención de levantarles el ánimo a los pacientes.

Y es cierto que pueden ayudar, pero si realmente queremos ser animados, tenemos que acercarnos al Salvador.

Jesús sabía cómo darle a las personas lo que ellas realmente necesitaban. Lea las Escrituras y verá que Jesús tocó al leproso… porque sabía que el contacto humano le iba a levantar el ánimo. Cuando un pecador fue llevado ante Jesús, él lo perdonó, le dijo palabras de aliento y lo dejó libre para vivir con gratitud. Jesús le da a cada persona lo que ella necesita.

Perdón, esperanza, paz, gozo, una reunión en el cielo. La vida, muerte y resurrección victoriosa del Salvador nos muestran sus cualidades y habilidades… y también nos muestran cuánto debemos amarlo.

ORACIÓN: Querido Señor, te doy gracias por darnos lo que realmente necesitamos. Por animarnos, por proveer para nuestras necesidades y por vivir, morir y resucitar para que nos fuera otorgado lo que más necesitamos: fe, perdón de pecados y salvación. En el nombre de Jesús. Amén.

 

Publicado originalmente en Paraelcamino.com

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El 100%

Cristo no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca. Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando sufría, no amenazaba, sino que remitía su causa al que juzga con justicia. Él mismo llevó en su cuerpo nuestros pecados al madero para que nosotros, muertos ya al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados. 1 Pedro 2:22-24

 

En 87 países alrededor del mundo está latente el problema de las minas sin explotar. Esa es la razón por la cual innumerables animales están mutilados y muchísimas tierras fértiles no son cultivadas. Y aún mucho más grave es el hecho que, cada año, decenas de miles de personas mueren o quedan mutiladas a causa de la explosión de minas escondidas.

¿Qué hacer?

A través de los años han sido propuestas diversas alternativas para reemplazar a las personas que tratan de remover las minas de los campos. Por ejemplo, se propuso utilizar ratas que ubiquen minas con su olfato, o maquinaria pesada que remueva la tierra con cadenas.

Pero siempre queda la duda: “¿Se habrán detonado todas?”. Antes de atravesar un campo, queremos estar seguros que el mismo está 100% limpio de minas. La buena noticia es que la ciencia ha logrado crear una bacteria que se torna verde cuando está cerca de una mina. ¡Increíble!

Aparentemente, al mezclar esa bacteria en una solución y rociarla sobre el terreno, después de unas pocas horas, donde hay una mina la bacteria resplandece con un brillo verde.

Eso es lo que narra la historia. Lo que yo quisiera saber es: ¿quién será el primero en caminar a través de ese campo? ¿Quién se jugará la vida confiando que la bacteria señaló el 100% de las minas?

La única persona en la que podemos confiar completamente es el Salvador. Y lo podemos hacer porque su vida fue 100% libre de pecado, porque su resistencia a las tentaciones de Satanás fue el 100% del tiempo y porque llevó a la cruz el 100% de nuestros pecados.

Jesús no es un salvador a medias. Cuando entregó su espíritu, estaba 100% muerto, y cuando resucitó estaba 100% vivo. Esto es lo que lo convierte en el Salvador en quien se puede confiar el 100% del tiempo.

ORACIÓN: Querido Jesús, qué maravilloso es poder confiar en ti. En este mundo existen muchos peligros, dificultades y temores que parecen casi invencibles. Te doy gracias por haber obtenido la victoria por mí. Amén.

 

Publicado originalmente en Paraelcamino.com

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No es mi héroe

Todo aquel que odia a su hermano es homicida, y ustedes saben que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. 1 Juan 3:15

 

Raúl tenía más de 37.000 amigos en su página de Facebook, lo cual es una cantidad impresionante. También tenía tres niños, era fisicoculturista, usaba esteroides… y tenía un temperamento muy irritable.

Tan irritable, que hasta su exnovia le tenía miedo. Es por ello que, para cuidarse, le dijo que estaba saliendo con un policía. Esto enfureció tanto a Raúl, que terminó matando primero al novio, luego a su exnovia, y finalmente se disparó a sí mismo.

Lo que me sorprendente es que, para algunos, Raúl es un héroe. Una señora, madre de tres niños quien manejó por nueve horas para asistir al funeral, dijo: “… seguimos los eventos en el noticiero y oramos para que él no fuera capturado… no se merecía el final que tuvo”.

Desde que leí esas declaraciones me he estado preguntando: ¿qué clase de mundo es este en que se está a favor de un asesino a sangre fría y en contra de los hombres y mujeres que hacen todo lo que pueden, incluso arriesgar sus vidas, por protegernos?

Yo sé qué clase de mundo es este: un mundo pecador.

Sí. Vivimos en un mundo pecador que desesperadamente necesita un Salvador. Muchos podrán decir que el ser humano se está volviendo mejor, más sensibilizado y amoroso, pero no es así.

Necesitamos al Salvador. Necesitamos al Salvador que nos ama a pesar de lo que somos… el Salvador que voluntariamente se sacrificó a sí mismo para que podamos recibir perdón por nuestros pecados y la promesa de una vida eterna junto a nuestro Creador.

¡Demos gracias a Dios porque tenemos ese Salvador! En la persona de Jesucristo tenemos un Redentor que ha conquistado el pecado, el diablo y la muerte por nosotros.

ORACIÓN: Señor Dios, te doy gracias por tu misericordia y amor para conmigo. Te pido que me ayudes a vivir en armonía con tus propósitos, reflejando el amor de Jesús a todos los que me rodean. En su nombre. Amén.

 

Publicado originalmente en Paraelcamino.com

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Escogidos

En ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a la humanidad ningún otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos alcanzar la salvación. Hechos 4:12

 

Una vez, cuando estaba en una heladería que normalmente ofrece una gran variedad de sabores, sucedió que debido a un retraso del camión repartidor, el hombre que atendía no tenía mucho que ofrecer.

Atendiendo a la mujer que estaba frente a mí, simplificó la selección diciendo: “¿Qué puedo servirle: chocolate o vainilla?”

La señora, quien no había leído las explicaciones en la puerta, preguntó: “¿Por qué no tiene más sabores?”. La respuesta del dependiente fue de lo más colosal: “Señora, si supiera el tiempo que le lleva a la gente decidirse entre chocolate y vainilla, JAMÁS querría tener más sabores para escoger”.

Las opciones están a la orden del día.

Si va al centro comercial se verá forzado a elegir entre una docena de películas que dicen: “¡No deje de verla!”. Si va a comprar dentífrico deberá decidir con flúor o normal, con sabor a menta o a goma de mascar, con blanqueador o sin él. El escoger es una de las alegrías y de las cargas de la vida.

Excepto cuando se trata de un salvador. Cuando miramos a la lista de salvadores que ha habido en este mundo, encontramos… a Jesús. Jesús es el único Salvador que este mundo ha visto y que jamás verá.

Sé que hay muchos que quieren hacernos creer que pueden salvarnos diciendo una y otra vez “confía en mí”, “deposita tu confianza, tu voto, tu esperanza en mí”. Pero en realidad, lo más que pueden ofrecer es un alivio temporal para problemas pasajeros.

Tan solo Jesús, a través de su vida, muerte y resurrección, puede cambiar la eternidad de todos los que creen en Él.

Tener que escoger puede parecer agobiante. Por ello reconforta el saber que, en lo que a Dios respecta, no hay demasiadas elecciones disponibles. De hecho, no hay elección. Es Jesús o nadie.

Así que la próxima vez que le den a elegir entre “chocolate o vainilla”, dé gracias por Jesús, el único Redentor que puede salvar.

ORACIÓN: Querido Señor, te doy gracias por haberme elegido. Ayúdame a hablar a mis amigos y familia acerca de Jesús, el único Salvador que necesitan conocer. En su nombre. Amén.

De una devoción escrita originalmente para “By the Way”

Publicado en Paraelcamino.com

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