Un nuevo comienzo - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 10072019

Un nuevo comienzo

(Jesús dijo) Por tanto, vayan y hagan discípulos en todas las naciones, y bautícenlos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Enséñenles a cumplir todas las cosas que les he mandado. Y yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:19-20

El coro en nuestra pequeña iglesia se sienta en sillas de metal al frente de la congregación y algo detrás del altar y el púlpito, por lo que tenemos una perspectiva especial no disponible al resto de la congregación. Vemos al pastor por detrás mientras predica y dirige la liturgia; vemos al organista mientras toca; vemos de frente a las personas de la congregación, etc.

Todo esto puede ser interesante, pero debo agregar que no es en vano. Mientras observo, a veces me pregunto: ¿por qué será que tal persona no canta hoy? ¿Por qué no se levanta con el resto de la congregación? ¿Por qué esa mujer con la larga trenza canta este himno con tanto vigor? El hijo de una familia está ausente. ¿Estará enfermo? Debo hablar con ellos después del servicio.

Y así continúa el proceso, consciente de que algunos miembros de la congregación probablemente tienen pensamientos similares y hacen observaciones similares sobre mí, un miembro del coro.

Un domingo, no hace mucho tiempo, tuvimos un bautismo. El bebé fue traído a la fuente bautismal por los padres y la pareja de padrinos. Fue un evento breve, y el bebé durmió tranquilo. El bautismo fue normal, excepto en el momento en que se aplicó agua a la cabeza del bebé cuando, para poder ver, la mamá se corrió y sonriendo dijo “mi bebé”.

Fue un momento muy tierno para quienes pudimos verla: una madre joven que sabía lo que significaba el renacimiento del bautismo para su hijo y quería estar lo más cerca posible de ese gran evento en la vida de su bebé. Fue un placer verlo.

Parecía que la magnificencia del Sacramento se resumía y visualizaba en ese momento tranquilo y sin pretensiones. Me recordó todo lo que esa obra santa involucra. El apóstol Pablo lo dijo bien en su Carta a los Romanos: “¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Porque por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que así como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva” (Romanos 6:3-4).

¡Gracias a Dios que hace todas las cosas nuevas!

ORACIÓN: Padre celestial, gracias por el don del bautismo y el don de la fe. En el nombre de Jesús. Amén.

The Lutheran Layman, noviembre de 1978, Jon Suel

Para reflexionar:

¿Sabes por qué Jesús mandó bautizar a todas las naciones?
¿Reconoces o celebras tu bautismo de alguna manera especial?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones


Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Un nuevo comienzo

You May Also Like

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *